Una de dos, o esta sociedad está muerta o es el reflejo de sus líderes y prefiere el silencio y seguir en una permanente y creciente putrefacción generalizada.
No es válido el perdón, ni lo es el cansancio, no vale el convencimiento de que todos son iguales y no hay arreglo, no sirve el escándalo diario y que el olvido posterior pase sin más.
Tarde o temprano volverán a pedirnos responsabilidad y acción con nuestros votos, todos ellos considerarán indispensable nuestra participación en la elección del mejor entre los mejores ¿sería justo después de tantas experiencias defraudadoras?
La simple visión del líder de la oposición rehabilitando al político más rechazado de la Comunidad Valenciana desde su creación, con 288 muertos sin justicia, el desaforado interés por anular una cultura y lengua propias, las alianzas inexplicables para mantener cargos y prebendas, todo ello, ya es mas que suficiente para despertar de la pasividad general que nos ahoga.
A lo anterior, la gran mentira explosiona gracias a la intervención de la Justicia y la UCO, o no, seamos realistas, gracias a una vendetta entre truhanes.
“No hay mayor tonto que un obrero de derechas” oímos decir e incluso dijimos, porque la izquierda “moderada” nos vendía la solución a lo corrupción destapada con aquella Gürtel de bodas y esplendores, los nuevos vendrían a defender al débil y repartir justicia económica y social y muchos lo creyeron, y olvidaron los ERE andaluces y la política de reparticiones, con hermanísimos incluidos (Juan Guerra existió, de verdad). No había nada mejor, o si lo había estaba tan ocultado, postergado, ignorado por las fuerzas fácticas que no servía para salir del trance.
Nuevos aires y nuevas ilusiones, pero viejas dudas y desconfianzas, pese a todo, un atisbo de esperanza hasta que comenzó la nueva verbena.
Hermanos, mujeres, amigos, prostitutas, comisiones, mordidas…..todo un magnifico ingrediente para que el gran coctel y explosiones, solo hace falta que la chispa de una dejación saltara y saltó, y nos quedamos asombrados nuevamente, como miembros de una sociedad que cada cierto tiempo se ve traicionada y manipulada, con dos salidas, una la violencia que a Dios gracias ya no vale, y otra la estupefacción y la parálisis, ésta conseguida como resultado de tanta manipulación durante años por unos y otros.
Quedamos algunos locos, pequeños locos valientes que seguimos y seguiremos siendo la crítica permanente, por eso tanto intento de supresión, a los que no nos valen falsas promesas y casticismos teatrales de quienes nos dirigen.
En Madrid, esa enorme cazuela donde todo cabe y se cuece, los líderes aparentarán no sabemos que posturas, porque todas ellas serán falsas; en Madrid seguiremos “de cañas”. nos “gustará la fruta”, se llenarán las calles por un rato, pero todo seguirá igual, en Madrid muchos niños verán el cierre del comedor de su colegio con los mismos ojos que tienen los que tanto nos enseñan en la tele, ojos de hambre, en Madrid vivir por y para el turismo seguirá siendo el motor de su existencia, como en el resto del país. Un país de servicios, o lo que es igual, de siervos, que olvida el valor de lo auténtico para seguir tirando, que cierra industrias y abre chiringuitos, que aplaude leyes nuevas que nunca entran en vigor, que sonríe la pillería y la alaba por listeza, que ….
Hoy y mañana en el caserón de Moncloa habrá crisis, pero no pasa nada, como mucho cambiaremos colchones, caras nuevas, apariencias nuevas unos meses y después a lo de siempre.
En las próximas, yo votare a “El Buscón” o su heredero, que muchos hay.
La novela picaresca solo se conoce en España, realismo y denuncia de una sociedad siempre en crisis.
