Comentar la remodelación de una Casa, por muy Blanca que sea, no es tema político precisamente, si a la simple obra estructural nos referimos, pero si en plena obsesión por entender algo de lo que en este dichoso mundo nuestro está pasando, buscamos un doble sentido a la reforma, sí, ahí encontramos tema; digamos que derribar el ala Este y modificarla (zona de servicios menores), sería la metáfora de derribar la estructura occidental, con sus cargas de gasto social y cultural “innecesarias”, para montar un gran mundo (salón de baile) en el que el capitalismo pseudofascista de un fanático pueda manejar la orquesta y marcar el ritmo a seguir.
EE.UU, ya no es lo que era, eso está claro, su imagen de salvador de las democracias, policía universal, paso a la historia: hoy no intenta aparentar ser el ángel custodio, hoy domina (con la sombra de la estrella de David a su espalda), y humilla, ningunea y oprime sin más, a todo aquel que intente mantener la dignidad indispensable para pueblos libres. Trump no es solo la imperfección diplomática en persona, sus remodelaciones en el entorno que ahora ocupa, son el símbolo de lo que es y quiere que seamos, una expresión de falso poderío envuelto en oropeles y lujos, con una actuación en segundo término en la que todo vale, se manipulan acuerdos, se imponen paces falsas, se bloquean economías de países, se demuestra la bestia que hemos dejado crecer, orgullosos como algunos estaban de pertenecer a la órbita del Tío Sam.
¿Y a nosotros todo esto nos afecta? La imagen de nuestro país ha ido variando a tumbos. Si bien es cierto que gusta ver a un Presidente manejarse casi entre iguales, con soltura y naturalidad, ese trampantojo esconde una podredumbre absoluta en lo que realmente vale, la política diplomática dominada por intereses no siempre claros ni explicables, que intenta sacar pecho enfrentándose, o intentándolo, al todo poderoso, y si algo está mas que claro en los últimos tiempos, es que la imagen del luchador social no está de moda, y si por una parte alardeamos de crecimiento en el IPC, por otra no podemos negarnos a entrar en el juego ordenado desde arriba alegando imposibilidad económica, eso sí poniendo en la mesa el capital humano siempre listo para manipular su envío allá donde nos manda el Jefe.
OTAN NO, BASES FUERA, ¿lo recordamos?, pues vamos a utilizar la frase de otro modo: si se expulsa a España de la OTAN, bases fuera, (vamos a reírnos de la broma), eso implicaría demasiadas cosas y ninguna agradable, seria una españolada como la eterna de “Gibraltar español” y tan contentos, pero la realidad es que ya ni Morón ni Rota son territorios nacionales, como no lo es Gibraltar, por mucho que lo neguemos.
Europa ha sido, pero ya no es. La palabra Europa ha sido sinónimo de cultura, de lucha por la la democratización d la historia, por el progreso del hombre en la permanente búsqueda de un mundo mejor, o eso creíamos. Hoy aquel que creció a nuestra sombre, que posteriormente fue nuestro protector y salvador, y mas tarde se fue haciendo director de nuestra orquesta cada vez mas imperfecta y desentonada, es quien decide que tecla tocar y como en cualquier orquesta mal dirigida, son los potentes instrumentos de percusión los que dominan y se hacen oír, la algarada impositiva frente al orden democrático, y bajando de niveles, de la protesta civil no manipulada a la represión, del insulto frente al diálogo.
No, no es un derribo estructural el que se está llevando a cabo en Washington, es un derribo institucional, en el que la fachada democrática ampulosa que solo escondía zonas de servicio, da paso a una dura realidad en la que solo unos pocos gozaran de la gloria que da el poder indiscutible, mientras el resto trabaja, sufre, se humilla para su sostenimiento. DTG
