Más. Seguro que fueron más.
Vimos como bomberos y militares los sacaban camino de la pista de hielo habilitada para tanto muerto, pero no vimos, no pudimos ver en ningún momento anterior que acudieran ambulancias y servicios médicos; todo esto es innegable y el resto solo muerte y pelea política, mucha pelea para exculpar o aprovechar para intentar expulsar.
Nos dicen una cifra 7.291, de estos si hay datos. Nos hablan de informes a favor y en contra, que más da. Los muertos, muertos están; ¿acaso votan los muertos? No, ni estos ni los mas recientes de la maldita Dana. ¿Habrá griterío callejero un tiempo y luego nada más?
Pese a todos, insistimos en el plural, la Justicia está ahí; denuncias, demandas archivadas por faltas en el procedimiento no por carencia de base y ahora con tanto tiempo de por medio por fin una Jueza (como en Valencia, mujer tenia que ser) reabre una causa a petición de Fiscalía por denuncia colectiva de 109 familiares.
Puede que no sea suficiente, de momento los investigados que tenían que declarar el 26 de mayo, volvieron a casa sin mas por otro error de trámite, Carlos Mur, Francisco Javier Martinez Peromingo y Antonio Burgueño, volverán a declarar algún día aún no señalado. Puede que alguno de ellos caiga, siempre hay un chivo expiatorio, pero lo que sí es seguro es que la mano que ordeno y firmo, sigue dirigiendo los destinos de los madrileños con la misma dureza, frialdad, despotismo y tantos calificativos más, gritando a cielo y tierra que aquellos viejos mal comidos y peor cuidados de cualquier forma iban a morir por su edad.
Son números 7.291 muertos registrados, en 326 Residencias de las cuales 23,5% son públicas, 35.000 plazas, no fue tanto el daño ¿no es cierto señora Ayudo?
